Mi Dulce Princesa

Hace unos dias, saliamos Micaela y yo, hacia el colegio y el trabajo respectivamente. Eran casi las 8 de la mañana y sus ojitos casi cerraditos por la mañana fría de Mayo me indicaban ke aún en la cama kería descansar. Con mi mano, estrechando la suya, la llevé hasta la puerta de la casa, en donde hay un murito de cemento. donde muchas veces nos sentamos a preguntarle a la vida el porqué de muchas cosas; sentado frente a ella, kitandole uno ke otro rastro de leche tibia de los labios, le dije ke hoy seria un gran día, ke este día sería el mejor día de nuestras vidas, ke reiria mucho y ke se divertiria mucho, ke tal vez, estariamos lejos unas horas, pero lo mejor de todo este dia extenso de 24 mil horas serian esos 2 minutitos en ke abriria la puerta y diga "ya llegue" y tu vengas corriendo dejando lo ke concentradamente estes tramando, haciendo volar tus cartas de magia mistica, derramando un jugo mal servido en tu comoda y hasta, tal vez ,empujando a kien este cerca a ti; para venir corriendo hacia mi y darme ese inmenso e interminable beso ke me hace despegar de la tierra hasta llegar a la luna, dar mil vueltas y regresar a seguir disfrutando de tu sincero abrazo.
El sonido de tu mobilidad escolar me devolvio a la frivolidad de akella mañana y al congelamiento de mis sentaderas; subimos de un salto cogiendonos de las manos y atravesando las calles abrazados. Llegue hasta la esquina en donde me bajaría para poder enrrumbar hacia mi celda, hacia mi dia a dia. Con la resignacion en mis venas le di un gran beso en la frente , y me dispuse a bajar del vehiculo, pero sentí su manito en mi brazo que me hizo voltear y ver su carita con una sonrisota de oreja a oreja diciendome "Papito... te voy a extrañar".

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SUELTA LOS DEDOS HUMANOIDE...