Los Balcones y el Romance Cap. 27

Era Jueves. Y era su cumpleaños, cumplia 75 años, estaba sentado en una banca de un parke con el Dr. Montalvan envuelto en una vieja manta que le regalo la niña de los ojos gatunos. Llevaba sus enormes anteojos negros y un infaltable cigarro entre los amarillentos dedos.
El sol casi agonizante le cegaba, su brillo quebradizo vapuleaba
sus sentidos, se sentia tan indefenso, tan desprotegido,
Los lentes oscuros brillaban, ocultaban la forma de sus ojos
ocultaban su verdadero yo, no dejaban ver ni sus lagrimas, ni su odio.
Sus dedos jugueteaban con un llavero de metal con una C grabada en Oro.
La mediocre luz de un sol cansado de alumbrar era interrumpida
por edificios negros que rodeaban la costanera
por las veredas iban chicas caminando con su novios tal vez,
niños jugando en la acera, mucha alegria.

"Siempre venia a mi mente las palabras que siempre repetias
y tu extraña forma de hablar,
esa forma de hablar que hasta el dia de hoy no se me va"

Recordaba escribir en su diario de color negro, Sabia que su hora estaba cerca...

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SUELTA LOS DEDOS HUMANOIDE...