Sarita

… de aquel cuarto, que vio nuestras figuras desnudas, y a la vez vestidas de sangrantes ropas de amor prohibido y fatal, que en tu mente se esconden al no poder entregarme caricias en los labios, porque un día un maldito desterró a tu corazón del pueblo del amor, lo ató y lo arrastró por dunas de sal y de arena, de espinas rosadas y mierda…



-Déjame sola, no quiero que me veas así
-Solo quería saber si estabas bien
-No te preocupes, yo estaré bien
-ya no llores, ven, ¿te puedo abrazar?
-sí
-ese huevon es un animal
-no me hables de él…me duele el vientre
-no te preocupes, ya no volverás a saber nada de él, tus días de sufrimiento se acabaron
-¿y tú quien eres?
-Soy el que aún no llega.
-¿Quién?, no te vayas…
-Ya llegaré
-Te estaré esperando…


Fue hace 11 años y aún lo recuerdo como si hubiera sido ayer, anoche, hace unas horas. Ella de 18 años y con las marcas vivas de ese tórrido amor que solo dejó sueños rotos y moretones en forma de nubes negras que cubrían su piel y su corazón, golpes tatuados en sus mejillas que besos no recibían ya, blanquísima como la nieve, pelo negro, negrísimo como petróleo perseguido por tantos, una sonrisa que encantaba al mismo Satanás y lo hacia bailar todo homosexual, unas caderas celestiales que llamaban a cantarle coplas enteras en pasajes amorosos desnudos encubiertos por sabanas blancas cómplices. Flaca con porte y un vientre preparado para dar a luz a un par de príncipes que nacerían para reflejar ese amor que aún no nacía, unas fuerzas de luchar, convicción y poder guardadas en esas manos delgadísimas, en esos dedos de reina, en esa manicura francesa que clavaba en la masa de la incomprensión al ver tanto dolor en su vida.

Trabajábamos animando fiestas infantiles, cada sábado, ella llegaba a la casa de mis padres, donde nos reuníamos todos, éramos grandes amigos, ella sabia de mis andadas por los incomprensibles pasos del amor no correspondido con Johana; y yo conocía su historia tétrica con Michel , conocía a sus pretendientes y novios que desfilaban por mis narices y que nunca le llegaban ni a los tobillos, moribundos zombis que la atacaban con una sola intención, pero que a final de cuentas nunca lograron arrancarle una sonrisa a ese corazón podrido de latir por ese huevon que se llevó su más preciada flor, esos años de intensa ternura, que nunca pensó más que en él. Ese sábado no seria diferente, sería como todos los sábados, 4 fiestas se repartieron para todo el grupo; yo me encargaría de hacer la función de títeres en las 4 fiestas, eso significó que tenia que recorrer todo lima y llegar exacto a cada fiesta para cumplir con las funciones y así dejar que ese sábado termine como cualquier otro. Ella era animadora, con su faldita negra, su chalequito fucsia y esas botas negras que cada año cambiaban de color. Embalamos todas las cosas en 4 grupos, todos los chicos estaban listos, Rosa, Lili, Juan, Milton, eran nuestros cómplices, esos inolvidables años; La fiesta de ella sería la ultima a la que tenia que llegar yo, cuando nos despedimos en la puerta de su taxi ella se sacó los lentes de sol y con su sonrisota característica me miró y me dijo, ¿vas a llegar no? Y yo la deje ir con un, por supuesto.

La noche había caído, los autos en las avenidas hacían colas dejando un uniforme línea de puntos rojos a lo lejos, la gente apresurada salía y colmaba las avenidas dejando sin paso a un tipo que corría desesperado por la avenida Venezuela, cargando un saco lleno de tubos y una bolsa enorme con una carpa de títeres en su interior. Por más que corría y corría sabia que no iba a llegar, me seque el sudor con mi mano y seguí buscando la dirección, tenia de 1 hora y media de retraso.

Debajo de un árbol, me senté encima de la bolsa que contenía la carpa y lance el saco con los tubos a un costado, prendí un cigarro y estire las piernas. Ella se acercó.
-¿Qué paso Ferni?
-Que va a pasar pues, no ves que no llegué
-Pero ¿las demás fiestas no comenzaron a tiempo?
-Sí, pero quedaban muy lejos
-La señora me esta diciendo que por qué no llegaron los títeres
-Pucha, ahora, no te va a querer pagar.
-No te preocupes, yo lo voy a resolver, tranquilo relájate, no es el fin del mundo
-Es que tú no sabes, me van a descontar y no sabes cuanto necesito el dinero
-Por dinero no te preocupes… No hay
-Además me van llamar la atención y no ha sido mi culpa
-Ya amiguito, veras que todo saldrá bien

Me tocó el brazo y lo apretó, me regalo una sonrisota y muy dulcemente me dió un beso en la mejilla, me transmitió tanta calma y tanta serenidad que sentí que ya todo estaba resuelto, con tan solo unas palabras me convenció de lo idiota que era, al no darme cuenta que mis problemas eran tan insignificantes, que se podían calmar con un simple beso, quería devolverle los ánimos y decirle que me gusto ese gesto, que algo había nacido en mi, que ese beso me compró el boleto a la feria alegre de una promesa de vida juntos, me despertó esa chispa que uno necesita para crear historias locas de locos que hablan con gatos de bronce, esa luz que se abre al final del túnel de la soledad.

Me levante rápidamente de donde estaba sentado y fui a su encuentro, la casa donde había sido la fiesta estaba a tan solo unos metros, llegué donde los demás chicos y pregunté desesperado por ella, Juan sin mirarme y atando una bolsa me dijo, esta allá atrás con sus amigos, alcé la mirada y mis ojos chocaron la cruda realidad, ella de la mano con un tipo de porte atlético, con mucha clase y unos cabellos dorados que iluminaban su perfecto perfil niño bien, unos pantaloncillos apretados y una sonrisa arrolladora ganadora de concursos de belleza, el muy mierda, que reía junto con ella, que dominaba la escena, que la hacia suya, dejando parado, echo un simple huevon, pobre y triste huevon, con sus inseguridades y deficiencias atadas a su espalda.

Sin querer ver más, ayude a los demás chicos a guardar las cosas dentro del taxi, y a ordenarnos para entrar 5 en el asiento de atrás, ella llegó y me rodeó con su brazo, Ves Ferni, por las puras te preocupaste, la señora me dijo que todo el show estuvo bonito y que no importaba si los títeres no habían llegado, no me ha descontado nada, pero yo no le conteste nada, sólo me quede callado y entré al taxi para ganarme un asiento. Sentados de regreso en el taxi ambos estábamos todos apretados, ella encima mió y yo mirando por la ventana…

-¿Quién era ese pata?
-¿Quién?
-El que te tenia de la mano
-Ah yaaa!! Es Giancarlo, salgo con él y hoy estábamos quedando para ir a bailar, le dije que me espere en mi casa a las 10:30
-Es tu novio
-mmm Puede ser, futuro, supongo.
-Que te diviertas
-¿Por qué lo dices así? Como si estuvieras molesto
-Para nada, diviértete eres joven
-Mirenlo pues, el viejo
-No es eso, sino que no todos somos hijitos de mamá, que podemos salir a bailar los sábados, no todos tenemos una linda sonrisita conquistadora de mierda, unos pantaloncillos que no se ganaron con el sudor de sus putas manos y mucho menos un porte atlético de mierda, algunos tenemos que llegar a una casa llena de necesidades y miseria que te recuerda cual es tu lugar que te deja sin ánimos para divertirte, porque siempre te tiene pensando si el día de mañana habrá que comer, loco de mierda no se por qué me escuchas.
-¿Qué? ¿Qué estas hablando?
-Olvídalo
-¿Por qué estas molesto?
-¿Te puedes quedar hoy día conmigo? En serio necesito alguien con quien conversar.
-No puedo amiguito, en serio, si me hubieras dicho ayer de hecho que lo cancelaba, lo siento Ferni.

Ella pasó su brazo por detrás mió y empezó a acariciarme suavemente la nuca, hacia dulces movimientos y jugaba con mi cabello, yo pasé mi mano por su espalda y empecé a acariciarle la piel justo ese trozo que quedaba libre entre su blusa y su pantalón, ella me regaló una mirada cómplice y yo no dejaba de sonreírle, nos fuimos así el resto del camino.



-Papa ya me haz contado esa historia miles de veces, por qué mejor no me cuentas cuando nací yo.
-Esa será para mañana princesita.




Hasta dónde me amas Sarita
Hasta el cielo y las estrellas
¿Nunca más me vas a dejar por irte a bailar?
nunca
por eso te amo

2 Arrinconados:

no me deja de sorprender tu forma de escribir!!!!!!!

para dejar constancia que leí este post y que me ha encantado (me lo leí 2 veces), también me ha hecho entender muchas cosas de otras historias...
así son las verdaderas historias de amor ps nando, empiezan como quien no quiere la cosa, con miraditas complices en un taxi viejo, y terminan con cuentos bonitos de princesas y gatos de bronce.. felicidades por tu linda famiia :)

Publicar un comentario

SUELTA LOS DEDOS HUMANOIDE...